domingo, 10 de noviembre de 2013

Temporales

Completa las siguientes oraciones con el verbo en el modo y tiempo más adecuados: infinitivo, indicativo y modo subjuntivo.

1. Cuando yo (nacer) ya tenía este lunar.
2. Antes de que yo le (contestar), ya se había ido.
3. Cuando (tener) quince años, vivía en México.
4. Armenia se quedó platicando con el gerente hasta que (cerrar) la tienda.
5. Tienen que autorizarles la hipoteca antes de que la pareja (comprar) la casa.
6. Mientras yo (estar) aquí, nada te pasará.
7. Antes de (salir), cierra la puerta.
8. A medida que   (ir) leyendo más te darás cuenta de lo que ha pasado.
9. Vete, antes de que te (ver) mi papá.
10. Cuando (ir) a mi casa, no se te olvide llevarme el disco que te presté.
11. Después de (hablar) con los maestros de mis hijos, me sentí mejor.
12. ¿Qué quieres ser cuando (ser) grande?
13. Conforme   (avanzar) te impresiona cómo cambia el paisaje. 
14. Mi esposo me dijo que me llamaría en cuanto (llegar) al hotel.
15. Desde que (abandonar) la carrera, no sabe que hacer.
16. Según   (ir llegando) se sentaron en silencio a escuchar aquella voz angelical.
17. Cuando yo (tener) hambre, como.
18. Tras  (colgar) el teléfono, empezó a llorar.
19. Al   (conocer) la noticia decidió cambiar de trabajo.
20. Me siento mucho mejor desde que no   (fumar)
21. No piensa moverme de aquí hasta que no   (llegar)

Aunque no te lo creas...

  1.  "... Con todo, existen otras empresas que siguen concursando para la construcción de los dos puertos, aunque el gobierno israelí ha decidido no hacer públicos sus nombres para no causarles perjuicios."


    Jaimito: Ya no quiero sopa, mamá, no tengo hambre.





    Mamá:Jaimito, tienes que comerte la sopa, (no me importa si no tienes hambre).
    1.     aunque no tienes hambre
    2.     aunque no tengas hambre

  2. Inés:¿Sabías que Juan, el muchacho que te gusta, tiene novia?
    Rosa:No, no lo sabía, pero (de todas formas me gusta).
    1.     aunque tiene novia, me gusta.
    2.     aunque tenga novia, me gusta.
  3. Lucila:Yo creo que Juan hace mal en consentir tanto a Ernesto, su hijo.
    Jorge:¿Por qué?, ¿qué hizo?
    Lucila:Ya le compró coche al muchacho, (y sólo tiene 16 años).
    1.     aunque apenas tiene 16 años
    2.     aunque apenas tenga 16 años
  4. Silvia:¿Qué crees? Finalmente Susana se va a casar con Roberto.
    Sandra:¿De veras? ¡No puede ser! ¿Después de todos los problemas que tuvieron?
    Silvia:Pues sí, fíjate. (Tú podrás no creerlo, pero) es verdad
    1.     Aunque no lo crees,
    2.     Aunque no lo creas,
  5. Rodolfo:¿Sabías que la palabra "tiza" es un mexicanismo que se usa en muchos países hispanoamericanos?
    Laura:Pues (será un mexicanismo, pero) en México todos dicen "gis" en lugar de "tiza".


    1.     aunque es un mexicanismo
    2.     aunque sea un mexicanismo

  6. Roberto:(Estoy bien cansado, sin embargo,) voy a seguir trabajando, si no, no voy a terminar a tiempo este trabajo.
    Eduardo:¿Cuándo debes entregarlo?
    Roberto:Mañana en la tarde.
    1.     Aunque estoy bien cansado
    2.     Aunque esté bien cansado

Seis leyendas sobre Juan Belmonte

Toros

Seis leyendas sobre Juan Belmonte

Día 11/11/2013 - 01.39h

De su natural patetismo a su alcoba. Textos para la historia sobre el Pasmo de Triana extraídos de Las Taurinas de ABC en el centenario de su alternativa

1. Juan Belmonte no es un torero. Es un símbolo. No se le puede definir, no se le puede catalogar. Todos los toreros, desde los más altos a los más bajos, desde los padres de la tauromaquia al último aprendiz, están perfectamente definidos y juzgados, por relación, por comparación, que es el procedimiento para establecer apreciaciones y categorías en todos los aspectos de la vida. Belmonte no tiene más patrón que Belmonte. (Gregorio 1917 Corrochano, ).
2. Nunca vi arte más puro, más valentía natural, más dominio, más estética. No hubo oropel, relumbrón falso, comicidad. No toreaba para el público aficionado al efectismo, sino para el toro y para él. Ni siquiera creo que toreara para nadie, me pareció más bien que puso el punto final a la brillante historia de la tauromaquia. Después de esto, nada. No hay más allá (Corrochano, «La del Montepío», 22 de junio de 1917).
3. No me explico, pues, cómo Belmonte, aunque hoy se encuentre en la cúspide de la fortuna y de la gloria, puede recordar con pena aquella época en que tenía un buzo que bajaba al fondo de las aguas para buscarle el diario sustento y al que él, como es natural, procuraba abastecer siempre de aire respirable (Julio Camba, 4 de septiembre de 1935).
4. Conozco tres de los retratos que hizo al gran torero. Los tres reflejan lo que Juan poseyó, como torero, más acusadamente: el patetismo. Aquel patetismo, tan suyo, que comunicaba al público como de corazón a corazón se transmite el amor, la pasión, flecha que lo traspasa y deja huella indeleble. (Cañabate, «El Belmonte de Zuloaga», 23 de noviembre de 1957).
5. Belmonte resultaba un ejemplar en absoluto fuera de serie (...). Era el señor, el hombre de pro, el héroe doblado del discreto. Yo admiraba en él cómo llevaba su historia y con qué afilada inteligencia había hecho ventajas en lo profesional y en lo social de las contras que, sin comerlo ni beberlo, le había deparado la Naturaleza. He visto en otros dignidad como la suya, pero mayor. Jamás vi soldado menos fanfarrón. No alardeaba de sus hazañas, porque el verdadero límite las está viendo en los ojos de quienes le escudan (Emilio García Gómez, 14 de abril de 1992).
6. La alcoba de Belmonte es de este estilo moderno, bonito y elegante. En una mesa escritorio, colocada bajo el cuadro de Romero de Torres, hay unos cajoncitos abiertos en los que curioseamos: postales, retratos, tarjetas... -No hay cartas de gachís -dice el criado-; las cartas las rompe en cuanto las lee.

Lenguaje taurino

Mucho Facebook, ¿poca concentración?

Mucho Facebook, ¿poca concentración? 

La obsesión por consultar las redes sociales y WhatsApp hace aflorar un nuevo fenómeno: la atención parcial continua. Los jóvenes siguen leyendo, en pantalla y papel, pero les cuesta más ver cine

 
 
En un anuncio televisivo actualmente en emisión, dos niños dibujan a sus familias. Uno de ellos dibuja a papá, mamá y a sus hermanos, todos con un móvil pegado a la oreja. Lo que el spot quiere transmitir es una oferta con acceso ilimitado al móvil. ¡Usad el móvil todo lo que queráis! ¡Correo electrónico, vídeos, Facebook, Instagram, WhatsApp!

miércoles, 6 de noviembre de 2013

corrección

medrar.
1. intr. Dicho de un animal o de una planta: crecer (‖ tomar aumento).
2. intr. Dicho de una persona: Mejorar de fortuna aumentando sus bienes, reputación, etc.
declinar.
1. tr. Rechazar cortésmente una invitación.
2. tr. Gram. En las lenguas con flexión casual, enunciar las formas que presenta una palabra como manifestación de los diferentes casos.
3. intr. Inclinarse hacia abajo o hacia un lado u otro.
4. intr. Decaer, menguar, ir perdiendo en salud, inteligencia, riqueza, lozanía, etc.
5. intr. Dicho de una cosa: Caminar o aproximarse a su fin y término. Declinar el Sol, el día.
6. intr. Ir cambiando de naturaleza o de costumbres hasta tocar en extremo contrario.Declinar de la virtud en el vicio del rigor, en la debilidad.
7. intr. ant. reclinar.

aprehender.
1. tr. Coger, asir, prender a alguien, o bien algo, especialmente si es de contrabando.
2. tr. aprender (‖ llegar a conocer).
3. tr. Fil. Concebir las especies de las cosas sin hacer juicio de ellas o sin afirmar ni negar.
ensueño.
1. m. Sueño o representación fantástica de quien duerme.
2. m. Ilusión, fantasía.
quimérico, ca.
1. adj. Fabuloso, fingido o imaginado sin fundamento.
mitificar.
1. tr. Convertir en mito cualquier hecho natural.
2. tr. Rodear de extraordinaria estima determinadas teorías, personas, sucesos, etc.
colmar.
1. tr. Llenar una medida, un cajón, un cesto, etc., de modo que lo que se echa en ellos exceda su capacidad y levante más que los bordes.
2. tr. Llenar las cámaras o trojes.
3. tr. Dar con abundancia.
4. tr. Satisfacer plenamente deseos, aspiraciones, etc. U. t. c. prnl.
invadir.
1. tr. Irrumpir, entrar por la fuerza.
2. tr. Ocupar anormal o irregularmente un lugar. Las aguas invadieron la autopista.
3. tr. Dicho de una cosa: Entrar y propagarse en un lugar o medio determinados.
4. tr. Entrar injustificadamente en funciones ajenas.
5. tr. Dicho de un sentimiento, de un estado de ánimo, etc.: Apoderarse de alguien.
6. tr. Biol. y Med. Dicho de los agentes patógenos: Penetrar y multiplicarse en un órgano u organismo.
despavorido, da.
1.  adj. Lleno de pavor.
2.  atmósfera o atmosfera.
3.  (Del gr. ἀτμός, vapor, aire, y σφαῖρα, esfera).
4.  1. f. Capa de aire que rodea la Tierra.
5.  2. f. Capa gaseosa que rodea un cuerpo celeste u otro cuerpo cualquiera.
6.  3. f. Espacio a que se extienden las influencias de alguien o algo, o ambiente que los rodea.
7.  4. f. Prevención o inclinación de los ánimos, favorable o adversa, a alguien o algo.
8.  5. f. Fís. Unidad de presión o tensión equivalente a la ejercida por la atmósfera al nivel del mar, y que es igual a la presión de una columna de mercurio de 760 mm de alto.


lunes, 4 de noviembre de 2013

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¿dónde compran los españoles?

Juan Rulfo Luvina

Juan Rulfo

(Sayula, México, 1918 - Ciudad de México, 1986) Escritor mexicano. Juan Rulfo creció en el pequeño pueblo de San Gabriel, villa rural dominada por la superstición y el culto a los muertos, y sufrió allí las duras consecuencias de las luchas cristeras en su familia más cercana (su padre fue asesinado). Esos primeros años de su vida habrían de conformar en parte el universo desolado que Juan Rulfo recreó en su breve pero brillante obra.
En 1934 se trasladó a Ciudad de México, donde trabajó como agente de inmigración en la Secretaría de la Gobernación. A partir de 1938 empezó a viajar por algunas regiones del país en comisiones de servicio y publicó sus cuentos más relevantes en revistas literarias.
En los quince cuentos que integran El llano en llamas(1953), Juan Rulfo ofreció una primera sublimación literaria, a través de una prosa sucinta y expresiva, de la realidad de los campesinos de su tierra, en relatos que trascendían la pura anécdota social.
En su obra más conocida, Pedro Páramo (1955), Rulfo dio una forma más perfeccionada a dicho mecanismo de interiorización de la realidad de su país, en un universo donde cohabitan lo misterioso y lo real, y obtuvo la que se considera una de las mejores obras de la literatura iberoamericana contemporánea.

Luvina
[Cuento. Texto completo.]
Lee y escucha